domingo, 28 de agosto de 2011

Un cuerpo para una prenda

La acción de vestir para la gente es adaptar  la ropa a nuestros cuerpos pero nunca nos pasa por la cabeza adaptar el cuerpo a las prendas,  aunque esto conlleve a deformarlo.
La costumbre de vendar los pies fue practicada por unos mil años por muchas mujeres chinas. Actualmente aún se pueden encontrar a ancianas en este país con pies no mayores a 10 cm., medida de los famosos “Zapatos de loto”.
El vendar los pies de las mujeres tenía como objetivo conseguir lo que esta cultura llamaba sancunjinlian o “lotos de oro”. Esta práctica inició durante los siglos IX-X dentro de la dinastía Tang, lo utilizaban sólo para las bailarinas de la corte para que lograran tener más gracia en sus movimientos, pero se fue extendiendo para todas las clases altas del norte de China.
Aunque en la época de la dinastía Qing se intentó prohibir esta moda, se popularizó aún más pues lo tomaban como un símbolo de rebelión a una orden. Gracias a esto el vendaje de los pies perdió por completo su fin original (movimientos con gracia), los apretaban tanto que provocaban que las mujeres a una edad temprana por la deformación de sus pies dejaran de caminar y restringían movimientos normales.
Probablemente esta práctica la tomaban como un símbolo de poder y distinción entre las clases sociales debido a que sólo las familias adineradas se daban el lujo de tener hijas no aptas para el trabajo.
Gracias a influencias europeas y americanas el gobierno de la República China prohibió el vendaje bajo pena de muerto y la consideró como un acto de barbarie.
Sin lugar a duda la humanidad a lo largo de su historia en el planeta tierra se ha empeñado a realzar la belleza del cuerpo humano sin importar hacerse daño a sí mismo. En esta ocasión hablamos de deformación de los pies para lograr ponerse unos zapatos diminutos y así ser una de las mujeres más bellas. Actualmente las personas recurren a métodos parecidos para portar la ropa de moda sin preocuparse por su salud.
Es mejor ser bella por dentro y tener acciones que beneficien al espíritu, que lastimar el cuerpo para que un grupo social nos vea “bien”.


No hay comentarios:

Publicar un comentario